¿Qué son las celdas solares orgánicas?

Las celdas solares orgánicas, aunque aún en fase de investigación, prometen revolucionar el sector de la energía solar fotovoltaica: facilitarán su uso en diferentes tipos de materiales y conseguirán reducir aún más los costes de la tecnología fotovoltaica.

Necesidad de mejora de las celdas solares

La tecnología solar ha mejorado mucho, sin embargo, la máxima eficiencia energética que se puede extraer de las celdas solares actuales no llega a ser ni la cuarta parte de la energía que les llega del sol.

Además, para fabricar las placas solares basadas en celdas inorgánicas es necesario utilizar grandes cantidades de silicio purificado, lo cual encarece el proceso de fabricación.

Las celdas solares orgánicas aparecen ya en 1990 con el objetivo de reducir los costes de la fabricación de las placas solares. Y, a pesar de llevar casi 30 años en investigación, es en los últimos años cuando se empieza a observar un mayor interés por sus múltiples ventajas.

Iberdrola, empresa enemiga de las renovables

¿Por qué Iberdrola? Puede resultar sorprendente que una de las grandes empresas energéticas con más porcentaje de renovables (casi exclusivamente eólica) y cuya publicidad habla, sin parar, de energía verde sea quien no permite que exista una empresa como Iberogreen, pero es así. Y es así, porque el avance de las renovables afecta a sus intereses económicos más ligados con las energías sucias.

Como muestra el informe  “Iberdrola: empresa enemiga de las renovables”, el principal negocio de Iberdrola es el gas, el uranio y el carbón, no las energías renovables. De 2005 a 2012, tanto fuera como dentro de España, Iberdrola produjo con renovables solo el 14,99% de su electricidad; el resto, un 85,01%, lo hizo con tecnologías convencionales.

El informe desglosa los datos de producción, sus beneficios y demuestra cómo el avance de las renovables está perjudicando las enormes inversiones que en su día hizo esta empresa en centrales térmicas de gas.

Esta es la razón por la que Iberdrola emprendió una campaña de descalificación a las renovables, a las que acusa de ser responsables del déficit de tarifa y de la supuesta ruina económica de su empresa por esta causa. Sin embargo en los años en los que se ha estado produciendo el déficit, Iberdrola ha obtenido unos beneficios de 23.731 millones de euros.